Un prestamo personal es un producto financiero que le permite recibir una cierta cantidad de dinero (capital o importe) de una entidad bancaria a cambio de comprometerse a devolver dicha cantidad en un periodo de tiempo con una cierta cantidad de intereses.

Los créditos personales están dirigidos principalmente al consumo, como un coche, un ordenador portátil, vacaciones, viajes de estudios en el extranjero... Suelen ser de importes bajos, y normalmente con un tipo de interés más elevado que en una hipoteca.

El cliente responde a la devolución del préstamo con todos sus bienes actuales y futuros, por lo que normalmente tendremos que justificar al banco nuestros ingresos (nómina, declaración de la renta, rentas por alquiler...) o patriminio.